4 fantásticos en la diabetes tipo 1: ratio, factor de sensibilidad, bolo corrector e insulina activa

El tratamiento de la diabetes tiene como objetivo reproducir la secreción fisiológica de insulina que realiza el páncreas y, de esta manera, lograr la normalidad de la glucemia en todo momento. Para conseguir este equilibrio contamos, por un lado, con la insulina basal (o lenta) que regula la salida gradual y continua de glucosa a la sangre y, por otro lado, con el de la insulina rápida que normaliza los niveles de glucosa después de una comida.

La cantidad de insulina a administrar en cada comida varía en función de la glucemia en ese momento y de la cantidad de hidratos de carbono que se van a ingerir. Por ello, es tan importante saber calcular la relación insulina/ hidratos de carbono, a la cual denominamos: ratio. Además de la ratio, es importante tener en cuenta tres aspectos:

1.Factor de sensibilidad (FSI)
¿Qué es el factor de sensibilidad?

Es la cantidad de mg/dl de glucosa que disminuye cada unidad extra de insulina rápida. Factor de sensibilidad =
1700* ÷ Dosis total de insulina (lenta y de acción rápida)

Ejemplo: una persona se administra 34 unidades al día de insulina (basal + insulina rápida)
Factor de sensibilidad = 1700 ÷ 34 unidades = 50 mg/dl (1 unidad insulina de acción rápida disminuye la glucemia en 50 mg/dl) *este valor es absoluto y se mantiene.

2. Bolo corrector
¿Qué es el bolo corrector?

Es la cantidad de insulina rápida, en función de mi sensibilidad, que necesito para llegar a mi glucemia objetivo. Bolo corrector =
(Glucemia actual – Valor de glucemia deseado)/Factor de sensibilidad = Unidades de insulina a administrar


Por ejemplo, si una persona tiene la glucemia en 250 mg/dl, busca un objetivo de 150 mg/dl y tiene un factor de sensibilidad de 50 mg/dl, realizaremos el cálculo de la siguiente manera: Bolo corrector: (250-150) / 50 = 2 unidades de insulina de bolo corrector son las necesarias para corregir la hiperglucemia.


Es importante tener en cuenta la cantidad de insulina activa, es decir, hace cuántas horas nos administramos la dosis de insulina anterior y cuánto queda en nuestro organismo. Se recomienda esperar de dos a tres horas entre cada bolo corrector. A continuación, te compartimos una tabla que ilustra cómo la insulina va utilizándose a lo largo del tiempo.

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