Gastroparesia: una alteración del vaciado gástrico presente en la diabetes

Figura 1: Causa de la gastroparesia, Asociación Mexicana de Diabetes

La gastroparesia o estasis gástrico es el término médico que define al vaciamiento gástrico lento (digestión pesada), en ausencia de obstrucción mecánica.

Durante el proceso de digestión, los músculos del estómago se contraen para que los alimentos avancen por el aparato digestivo. En una persona que tiene gastroparesia, se da un el daño en los nervios por una hiperglucemia sostenida en la sangre, lo que hace que esos músculos funcionen más lentamente o apenas lo hagan. El estómago de estas personas no se vacía de manera adecuada, por lo que los alimentos tardan mucho tiempo en abandonar el estómago y pasar al intestino.

Es el trastorno de la motilidad gástrica más común (de hecho, puede presentarse también en otras patologías o asociado a tratamientos médicos). Es más frecuente en las mujeres (aunque no se sabe por qué) y en pacientes con obesidad (condición frecuente en personas con diabetes tipo 2).

 

¿Qué síntomas tiene la gastroparesia?

Los síntomas de gastroparesia incluyen sensación temprana de saciedad tras la ingesta (incluso cuando el volumen de comida ingerido es pequeño), hinchazón y dolor abdominal, náuseas, vómitos y dolor epigástrico (por la afectación del esófago a causa de reflujo, regurgitación y/o vómitos).

Figura 2: Síntomas de la gastroparesia, Asociación Mexicana de Diabetes

Dificultades en el tratamiento de la gastroparesia en  las personas con diabetes

Debido a que la gastroparesia afecta a la rapidez con la que el cuerpo absorbe los alimentos, es difícil calcular las dosis de insulina correspondientes a las porciones de alimentos.

La gastroparesia también afecta la manera en la que el cuerpo absorbe los nutrientes, al estar mermado este proceso puede  derivar en una  malnutrición si no se trata. Otro síntoma de la gastroparesia muy frecuente son son los vómitos, que pueden causar deshidratación o sed extrema.

Prevalencia de gastroparesia en personas con diabetes

La gastroparesia afecta a un 25% de personas con diabetes y esta prevalencia va en aumento (en paralelo con la de diabetes mellitus sin embargo, se piensa que la gastroparesia diabética está infradiagnosticada, porque los estudios de motilidad gástrica necesarios para el diagnóstico definitivo no se realizan rutinariamente y el diagnóstico se suele basar más en los síntomas (que además al ser tan genéricos se pueden solapar con los de otras enfermedades).

Se considera que el riesgo de desarrollar gastroparesia a 10 años es del 5% en personas con diabetes tipo 1 y del 1% en diabetes tipo 2 (frente al 0.2% en personas sin diabetes).

Además, las personas que presentan esta complicación mencionan que supone un importante impacto en su calidad de vida. De hecho, aunque no está claro que afecte a un aumento de la mortalidad, sí aumenta claramente la morbilidad, con mayor necesidad de hospitalizaciones y visitas a los servicios de urgencias.

¿Qué complicaciones nutricionales puede tener la gastroparesia?

Las complicaciones asociadas a la gastroparesia son variadas, pero hay que tener en cuenta, especialmente, la malnutrición y la deshidratación, que pueden ocasionar déficits en micronutrientes como el hierro y las vitaminas D y B12 (en parte atribuibles a un mayor uso por parte de estos paciente de medicamentos antiácidos como el omeprazol) y alteraciones en el equilibrio hidroelectrolítico.

Otras complicaciones, aunque no tan frecuente pero muy importantes, son la neumonía por aspiración de contenido gástrico, o el bezoar gástrico (acumulación compacta de material parcialmente digerido o no digerido que no puede salir del estómago).

Tratamiento de la gastroparesia

El manejo de la gastroparesia diabética incluye estrategias dietéticas, médicas e invasivas (endoscópicas y quirúrgicas). Con respecto a las primeras, es esencial realizar una correcta evaluación nutricional y corregir, con la ayuda de  nutricionistas, los déficits nutricionales que se hayan podido identificar en las analíticas. Además, la ingesta de alimentos bajos en grasa, fibra y líquidos carbonatados, en tomas más pequeñas y frecuentes, favorecen el vaciamiento gástrico.

En los casos más graves, puede ser necesario ingerir los alimentos triturados, en forma de sopas, batidos y purés, dado que el vaciamiento de líquidos suele estar más preservado que el de sólidos en estos pacientes.

En los casos más complicados, puede ser necesario realizar una yeyunostomía, un tipo de nutrición enteral que permite administrar los nutrientes directamente en el intestino, “saltándose” el estómago. Sin embargo, como todas las  técnica quirúrgica, la yeyunostomía no está exenta de complicaciones.

Como último recurso, se recurriría a la nutrición parenteral (colocar una vía intravenosa para la administración de nutrientes directamente en circulación sistémica), pero se ha de evitar siempre que sea posible, porque, entre otras complicaciones, puede facilitar el paso a circulación sistémica, a través de una mucosa atrofiada (por la “falta de uso”), de toxinas y microbios, con el consiguiente desarrollo de toxiinfecciones en estos pacientes.

En cuanto a las medidas médicas, es importante mejorar el control glucémico, aunque es una tarea complicada, dado que la gastroparesia diabética retrasa la absorción de los nutrientes en cada ingesta y también altera la absorción oral de los fármacos. En estos casos, se considera que la implantación de bombas de insulina puede ser una buena ayuda en este sentido. Además, es importante evitar el uso de fármacos que retrasan el vaciamiento gástrico, como algunos que se usan con frecuencia en el tratamiento de la diabetes tipo 2 (en concreto, los antidiabéticos inyectables, análogos del péptido 1 similar al glucagón: exenatida, liraglutida) o los analgésicos narcóticos (opioides).

Estas medidas son muchas veces insuficientes y puede ser necesario administrar fármacos específicos para mejorar los síntomas como: procinéticos (que ocasionan contracciones del músculo gástrico, aceleran el vaciamiento gástrico y presentan efecto antiemético), relajantes del fondo gástrico (relajan el fondo o estómago proximal y reducen la presión intragástrica tras la ingesta de comida), antieméticos, analgésicos.

Conclusiones

En definitiva, la gastroparesia diabética es una complicación médica compleja con gran impacto en la calidad de vida de los pacientes que la sufren, que requiere la participación de múltiples especialistas para su manejo, el cual, actualmente, es puramente sintomático. Sin embargo, las nuevas estrategias terapéuticas que se están desarrollando para corregir las alteraciones moleculares y celulares asociadas a esta condición traen la esperanza de un panorama más prometedor para los pacientes afectados.

Si es ésta tu situación y necesitas ayuda personalizada para tratar la diabetes y la gastroparesia con una adecuada nutrición, te recomendamos ponerte en contacto con nosotras para poder agendar una consulta y ayudarte a mejorar tu calidad de vida.

REFERENCIAS

  • Alteración del vaciado gástrico en diabetes, Sociedad Española de Diabetes  (blog).
  • Figuras: Asociación Mexicana de Diabetes (Página de Facebook)
  • La diabetes y la digestión, Centros para el control y la prevención de enfermedades (CDC) (página web).
  • La gastroparesia, National Institute of Diabetes and and Diabetes and Kindney Diseases (NIDDK) (página web)

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