Diabetes e hipotiroidismo

El tiroides es una de las principales glándulas endocrinas de nuestro cuerpo. En concreto, el tiroides o la glándula tiroidea es el órgano de mayor tamaño especializado en la secreción de hormonas.

La función principal de esta glándula es la producción y secreción de las hormonas tiroideas, que son la hormona tiroxina (T4) y la hormona triyodotironina (T3).  Nuestro organismo necesita estas hormonas para llevar a cabo diferentes funciones como: controlar el gasto de energía y la frecuencia cardíaca, regular el metabolismo o regular la sensación de frío o calor en el organismo. Es por ello que cuando nuestra glándula tiroides no funciona de manera adecuada puede dar lugar a diferentes síntomas.

Antes de que hablemos de las patologías derivadas de la alteración de la tiroides, es necesario conocer que existe otra hormona llamada tirotropina o TSH cuya medición y alteración va a ser muy importante para valorar la evolución del tiroides.

La TSH es la hormona es una hormona producida en la glándula pituitaria (hipófisis) que le indica a la tiroides cuánta T4 y T3 producir.

  • Una concentración alta de la TSH a menudo significa que tiene hipotiroidismo o una tiroides poco activa (hipoactiva). Esto significa que su tiroides no está produciendo suficiente hormona. Como resultado, la glándula pituitaria sigue produciendo y liberando la TSH en la sangre.
  • Una concentración baja de la TSH generalmente significa que tiene hipertiroidismo o una tiroides muy activa (hiperactiva). Esto significa que la tiroides está produciendo demasiada hormona, por lo que la glándula pituitaria deja de producir y de liberar la TSH en la sangre.

¿Qué es el hipotiroidismo?

Se denomina hipotiroidismo a la situación en la que existe una insuficiente producción de hormonas tiroideas. Los tipos de hipotiroidismo se organizan por primario, secundario y terciario. Según dónde se localiza la situación que produzca el hipotiroidismo. Sin embargo, el más común se da a nivel de la glándula tiroidea, es decir el hipotiroidismo primario (99% de los casos). Cuando se produce el hipotiroidismo primario distinguimos dos formas:

  • Hipotiroidismo subclínico à elevación de tirotropina (TSH) en presencia de niveles normales de tiroxina libre (T4) y triyodotironina libre (T3I).
  • Hipotiroidismo franco o manifiesto à elevación de tirotropina (TSH) con disminución de T4 libre.

Por otro lado, en casos más raros (inferior al 1%) puede ser debido a:

  • Hipotiroidismo secundario à Insuficiente estimulación por parte del eje hipotálamo-hipofisario a nivel de la hipófisis con tirotropina (TSH) baja a pesar de hormonas tiroideas bajas.
  • Hipotiroidismo terciario à Insuficiente estimulación por parte del eje hipotálamo-hipofisario a nivel de la hipotálamo con TSH (tirotropina) y TRH (hormona liberadora de tirotropina) bajas.

El hipotiroidismo es el déficit hormonal más frecuente en la práctica clínica, la afección es particularmente prevalente en mujeres mayores, en las que es común la tiroiditis autoinmune o Hashimoto.

Este tipo de hipotiroidismo es la causa más común de hipotiroidismo. Se debe a una inflamación de la glándula, en la cual el tejido es destruido de manera gradual por el propio sistema inmunitario del paciente.. Tiene una mayor frecuencia en mujeres con una incidencia creciente durante la mediana edad.

¿Qué puede causar el hipotiroidismo? (Factores de riesgo)

Se trata de una patología que puede estar causada por diversos factores e incluso por varios. Además hay que tener en cuenta que el factor genético tiene un papel importante en este caso. Existe mayor posibilidad de desarrollar hipotiroidismo si algún familiar lo padece e incluso otras enfermedades autoinmunes.

Hipotiroidismo y diabetes

La diabetes mellitus tipo 1 (DM1) se asocia frecuentemente con otras enfermedades autoinmunes (AI). Los síndromes poliendocrinos autoinmunes (SPA) comprenden un grupo de enfermedades caracterizadas por el trastorno funcional de diversas glándulas endocrinas originado en la pérdida de la tolerancia inmune. Todos los tipos de SPA que existen se caracterizan por presentación insidiosa, autoanticuerpos circulantes e infiltración linfocitaria de los órganos afectados. La frecuencia y los patrones de autoinmunidad son muy variables, y el riesgo de desarrollar las enfermedades depende de la susceptibilidad genética y de los factores ambientales.

En cuánto a la evidencia científica que investiga la relación de la DM1 con el hipotiroidismo sabemos que:

  • El sexo femenino y la edad son factores de riesgo para la asociación de DM1 con otras enfermedades AI.
  • La medición de anticuerpos y la evaluación funcional son herramientas importantes en la detección de estas patologías.
  • El diagnóstico de las enfermedades AI asociadas a DM1 resulta central para la optimización del control metabólico de los pacientes afectados.

En cuánto a la diabetes mellitus tipo 2 (DM2) la disfunción tiroidea representa un grupo de afecciones frecuentes en pacientes con esta condición aunque tiene una prevalencia variada.

Además queda demostrado que la población femenina está afectada en mayor medida que la masculina, duplicándose incluso en algunos estudios la prevalencia en el sexo femenino, algo que podría explicarse por los procesos de inmunomodulación a lo largo de la vida de la mujer relacionados con fenómenos fisiológicos como el embarazo o la menstruación y su influencia directa con los estrógenos en las células foliculares tiroideas.

Con respecto a la edad, se ha encontrado que estas patologías se presentan con mayor frecuencia en mayores de 50 años, pudiendo deberse a la falta de un registro oportuno del diagnóstico o a diabetes no detectada, que se suma a una tendencia a la resistencia a la insulina y al deterioro de la función de las células beta, que se puede asociar también al paso de los años debido a la disminución de la capacidad de autorregulación endocrina asociada al envejecimiento.

En las personas con diabetes mellitus tipo 2 es importante diagnosticar y tratar de forma temprana las disfunciones tiroideas, debido a que estas empeoran el pronóstico y la calidad de vida del paciente, pues al no ser reconocida puede alterar el control metabólico y aumentar el riesgo o la predisposición a padecer enfermedades cardiovasculares.

Hipotiroidismo y alimentación

En cuanto a las medidas dietéticas generales para personas con hipotiroidismo, es recomendable:

    • Llevar una alimentación saludable “antiinflamatoria”, es decir evitar harinas y aceites refinados, azúcares libres, carnes rojas y/o procesadas. Incluyendo legumbres, cereales integrales, grasas saludables (aceite de oliva, frutos secos, aguacates, entre otros), pescado, aves y/o proteína de origen vegetal, frutas y verduras.
    • Incluir fuentes de yodo, zinc, hierro, magnesio, vitamina A y selenio (son minerales necesarios para un correcto funcionamiento del tiroides).
    • Evitar alimentos bociógenos crudos (aumentan la aparición de bocio). Algunos ejemplos de este tipo de alimentos: col, berza, coles de bruselas, coliflor, repollo, brócoli, nabo, semillas de mostaza o yuca.
    • La eliminación de la lactosa sólo es necesaria en personas con intolerancia a la lactosa. Mejor priorizar lácteos de cabra u oveja que son menos inflamatorios.
    • En algunas ocasiones, las personas que presentan enfermedad tiroidea autoinmune va asociada a la celiaquía. Si es así, si se debe eliminar el gluten de la dieta.
    • El yodo es un componente esencial de las hormonas tiroideas y por lo tanto imprescindible para la función normal de la tiroides. Sin embargo, este mineral no puede ser sintetizado por el organismo por lo que debe ser consumido en la dieta, es por ello que se recomienda el uso de sal yodada y alimentos ricos en yodo (lácteos, pescados, mariscos….)

Conclusiones

A modo de resumen, podemos decir que  la disfunción tiroidea se convierte en una condición adicional muy importante para muchas personas con diabetes, destacando el colectivo de mujeres de mediana edad. En personas con diabetes tipo 2  es importante considerar el efecto del control glucémico sobre la prevalencia de disfunción tiroidea, siendo mucho mayor en aquellas personas que tienen un deficiente control glucémico que podría asociarse también con el aumento de la edad y la disminución de la capacidad del cuerpo para mantener su equilibrio homeostático.

Recuerda que desde La Mesa Azul podemos ayudarte a mejorar tu caso de forma personalizada, ayudándote a mejorar tu control glucémico y otras condiciones de salud asociadas como el hipotiroidismo. Si necesitas más información, puedes ponerte en contacto con nosotras en info@lamesazul.com o a través de nuestro formulario de contacto.

REFERENCIAS

  • Puerma, Ruiz J. «El hipotiroidismo, aprende a conocerlo» [Ebook].
  • Figura 1: National Institute of Diabetes and Digestive and Kidney Diseases: https://www.niddk.nih.gov/health-information/informacion-de-la-salud/pruebas-diagnosticas/pruebas-tiroides
  • Enfermedades autoinmunes endocrinas asociadas. Simposio 16: Diabetes inmunomediada en el adulto. Revista de la Sociedad Argentina de Diabetes Vol. 56 Nº 3 Suplemento XXIII Congreso Argentino de Diabetes ISSN 0325-5247 (impresa) ISSN 2346-9420 (en línea)
  • Olaya-Lozano V, Portilla-Quitiaquez OA. Revisión sistemática y metaanálisis sobre la prevalencia de disfunciones tiroideas en pacientes con diabetes mellitus tipo 2. Rev Colomb Endocrinol Diabet Metab. 2022;9(3):e765.

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